«A mí me dijeron que la aerotermia no necesita mantenimiento.» Es, probablemente, la frase que más caro le sale al usuario. La sueltan siete de cada diez personas cuando llega el técnico, y suele venir del comercial que vendió el equipo. La realidad es más matizada —y más barata que con una caldera de gas—, pero el mantenimiento existe, es obligatorio por ley y saltárselo tiene consecuencias directas en tu factura y en la vida del equipo.
Aquí tienes las cifras reales de 2026, qué incluye la revisión, qué exige la normativa y qué puedes hacer tú mismo para ahorrarte llamadas.
La cifra que buscas: 80–240 € al año
Vamos directos al número. El mantenimiento anual de una aerotermia doméstica cuesta, según la fuente y el tipo de servicio:
- 80–150 € por una revisión anual realizada por un técnico oficial.
- 120–240 € si tomamos el rango de mercado más amplio de 2026, especialmente con contrato de mantenimiento.
Un ejemplo real: una familia con una casa unifamiliar de 120 m² y aerotermia desde 2018 paga alrededor de 120 € al año en mantenimiento básico, nunca ha tenido averías mayores y su equipo sigue con un COP cercano a 4,5.
El precio varía ligeramente según tengas una máquina monobloc o bibloc, sobre todo en lo relativo al gas refrigerante.
Sí, es obligatorio (y esto es importante)
Mucha gente cree que el mantenimiento es opcional. No lo es. El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE, RD 1027/2007, reformado por el RD 178/2021) establece mantenimiento anual obligatorio para instalaciones de potencia útil ≥5 kW —es decir, la mayoría de aerotermias residenciales.
Dos matices que conviene tener claros:
- Mantenimiento ≠ inspección. En un hogar normal (potencia ≤70 kW) no hay inspección periódica del RITE, solo el mantenimiento anual. La inspección de eficiencia solo llega a partir de 70 kW y se repite cada 4 años.
- No confundir con la «revisión del gas». Esa es un trámite distinto, con su propio reglamento, y toca cada cinco años.
¿Qué pasa si no lo haces? Incumplir el mantenimiento invalida la garantía del fabricante y puede comprometer la cobertura del seguro del hogar ante una avería. Además, es obligatorio anotar cada visita en el libro de mantenimiento, documento imprescindible para reclamar tanto a la garantía como a la aseguradora.
Qué incluye exactamente la revisión anual
Una revisión seria —no de las que tardan 20 minutos y se van con el dinero— debería tocar unas ocho operaciones, según el RITE-IT 3.3 y la guía técnica del IDAE:
| Operación | Detalle |
|---|---|
| Presión del circuito hidráulico | Verificar que está entre 1,2 y 1,8 bar en frío; rellenar si baja; detectar fugas si baja de forma recurrente |
| Limpieza del intercambiador exterior | Retirar hojas, polvo y suciedad de las aletas; lavado a baja presión |
| Comprobación del refrigerante | Verificar nivel y presión; detector de fugas obligatorio (RD 115/2017); requiere operario habilitado en gases fluorados |
| Filtros del circuito | Limpieza de filtros hidráulicos y de aire |
| Seguridades eléctricas | Magnetotérmico, diferencial, contactor, sondas; obligatorio técnico habilitado |
| Sistema de control | Termostato, sondas interior/exterior, regulación de impulsión, curvas climáticas |
| Circuito ACS | Depósito, ánodo de magnesio (sustituir cada 3–5 años), temperatura ≥60 °C anti-legionela |
| Libro de mantenimiento | Registro de fecha, operaciones, técnico y firma en cada visita |
El coste desglosado, tarea por tarea
Si te preguntas de dónde sale el precio, este es el reparto orientativo en 2026:
- Revisión general básica (anual): 80–150 €.
- Limpieza de filtros (cada 6–12 meses): 0 € si la haces tú, ~30 € si la contratas.
- Comprobación del gas refrigerante (cada 2 años): 60–100 €.
- Sustitución de piezas menores (según desgaste): 50–300 €.
La buena noticia es que la mayoría de estas tareas se agrupan en la revisión anual completa, lo que simplifica la gestión y reduce el coste total.
El contrato de mantenimiento: ¿merece la pena?
Muchas empresas ofrecen contratos anuales que, además de la revisión obligatoria, suelen incluir respuesta prioritaria 24h ante averías y, en las versiones premium, dos visitas al año (otoño + primavera) y telemonitorización del equipo. Un factor de peso: trabajar con el Servicio Técnico Oficial de la marca mantiene activa la garantía ampliada del fabricante (Daikin D1+, Mitsubishi Premium SAT, Vaillant Expert Service…).
Un aviso, eso sí: cuidado con el «contrato de mantenimiento total» que promete cubrirlo absolutamente todo. Lee la letra pequeña, porque no siempre incluye lo que parece.
Las 3 cosas que puedes hacer tú (y ahorrarte llamadas)
Entre revisiones profesionales, hay tres gestos sencillos y seguros que puedes hacer sin tocar nada peligroso:
- Mirar y rellenar la presión del circuito (5 minutos): debe estar entre 1,2 y 1,8 bar en frío.
- Purgar los radiadores (10 minutos toda la casa) si notas zonas frías o ruidos de aire.
- Limpiar el filtro cazasuciedades (15 minutos).
Lo que NUNCA debes tocar por tu cuenta: el circuito frigorífico (refrigerante) y la parte eléctrica interna. Eso es siempre trabajo de técnico habilitado.
Por qué esos 120 € son la mejor inversión del año
Aquí está el verdadero argumento. El mantenimiento no es un gasto, es un seguro de rentabilidad:
- Sin mantenimiento, el SCOP cae un 3–5 % al año, hasta perder el 30 % del rendimiento inicial en una década. Una aerotermia abandonada 4–5 años pierde entre un 15 % y un 25 % de eficiencia, lo que se traduce en 80–120 € más en tu factura cada año.
- Evita la avería cara. Una incidencia menor sin detectar (presión baja, evaporador sucio) puede acabar dañando el compresor —la pieza más cara, con 1.500–3.500 € de sustitución.
- Prolonga la vida útil del equipo por encima de los 20–25 años.
Dicho de otra forma: en una aerotermia de 12.000 €, saltarte el mantenimiento puede costarte 200–400 €/año de sobrecoste energético evitable, además del riesgo de una avería de cuatro cifras.
En una línea: el mantenimiento anual de una aerotermia cuesta entre 80 y 240 € según el servicio, es obligatorio por el RITE para equipos ≥5 kW (y su incumplimiento anula la garantía), incluye unas ocho operaciones clave y, aunque parezca un gasto, evita perder hasta un 30 % de rendimiento en una década y averías de compresor de miles de euros.
