Cómo Pedir Presupuesto de Aerotermia: Preguntas Clave al Instalador

Pedir tres presupuestos de aerotermia y recibir tres importes muy distintos es lo normal. Lo que no es normal es elegir por el precio final, porque en aerotermia el papel más barato puede esconder la instalación más cara a largo plazo: un equipo mal dimensionado puede perder entre un 20% y un 40% de rendimiento, lo que se traduce en cientos de euros al año de más en la factura durante los próximos 20 años.

La diferencia entre una instalación excelente y una mediocre rara vez está en la marca del equipo. Está en quién la diseña y en las preguntas que hiciste antes de firmar. Esta guía te da las preguntas clave que deberías hacer a cualquier instalador y los datos que conviene preparar para recibir un presupuesto realmente fiable.

Antes de llamar: prepara los datos de tu vivienda

Cuanto más completa sea la información que aportes, más preciso será el presupuesto. Reúne esto antes de contactar con nadie:

  • Superficie útil en m² por planta y altura de techos.
  • Tipo de aislamiento: paredes, ventanas y forjado, y antigüedad del edificio.
  • Orientación y superficie de fachadas y ventanas.
  • Consumo eléctrico anual (kWh) y una factura reciente.
  • Número de ocupantes y horarios habituales en casa.
  • Demanda de ACS (litros/día) y si hay acumuladores existentes.
  • Sistema emisor actual: suelo radiante, radiadores, fancoils, y su estado.
  • Cargas térmicas adicionales: piscina, sauna, etc.
  • Planos o croquis de la vivienda y fotos del interior, cubierta y zona exterior donde podría ir la unidad.

La primera pregunta filtra a la mitad: ¿han visitado tu vivienda?

Este es el filtro más importante de todos. Una instalación de aerotermia no se puede presupuestar correctamente sin ver la vivienda o, como mínimo, sin planos detallados. No basta con los metros cuadrados ni con «es un chalet» o «es un piso».

En una visita técnica se revisan el aislamiento real, la orientación, el sistema emisor, el espacio para la unidad exterior y la sala de máquinas, y las necesidades reales de calefacción y ACS.

Señal de alerta: si te envían un presupuesto cerrado sin visitar la vivienda ni pedir planos, casi con seguridad es un presupuesto genérico que luego se ajustará (normalmente al alza) durante la instalación.

Las preguntas clave, por bloques

Bloque 1: experiencia del instalador

  • ¿Cuántos proyectos de aerotermia similares al mío habéis realizado? No te conformes con «trabajamos con bombas de calor desde hace años». Pide cifras y ejemplos parecidos a tu caso (unifamiliar, reforma, suelo radiante, integración con fotovoltaica).
  • ¿Podéis enseñar fotos, referencias o casos reales? Un instalador serio explica sin problema qué hizo, qué dificultades hubo y cómo las resolvió. Respuestas vagas = seguir preguntando.
  • ¿Tenéis las certificaciones oficiales? Carné RITE del instalador, certificado de manipulación de gases fluorados (F-Gas) si aplica, y habilitación de la empresa.

Bloque 2: el dimensionamiento (aquí se juega todo)

Este es el punto donde más se nota si hay un proyecto técnico real detrás o solo un presupuesto estándar.

  • ¿Habéis hecho un cálculo de cargas térmicas para mi vivienda? Pregunta directamente si han tenido en cuenta orientación, aislamiento, cerramientos, puentes térmicos, infiltraciones, uso de cada estancia y zona climática. Una instalación seria parte de un cálculo; una improvisada se calcula «a ojo» por metros cuadrados.
  • ¿Por qué habéis elegido esa potencia concreta? Una máquina elegida por superficie o por el consumo de la caldera anterior necesita más explicación. El sobredimensionamiento provoca ciclos cortos que dañan el compresor y disparan el consumo; el infradimensionamiento fuerza la resistencia eléctrica de apoyo.

Bloque 3: eficiencia y equipo

  • ¿Qué modelo exacto de bomba de calor vais a instalar? Marca, modelo, potencia en kW y refrigerante (R-32 o R-290). Desconfía de «aerotermia 10 kW» sin más.
  • ¿Cuál es el SCOP y a qué condiciones de ensayo? Pide el COP a distintas temperaturas (7°C y 2°C) y el SCOP estacional. Sin las condiciones de ensayo especificadas, los números no son comparables. Recuerda: el SCOP predice mejor tu factura real que el COP.
  • ¿El sistema está adaptado a mis emisores actuales? Si tienes radiadores, pregunta a qué temperatura de impulsión tendrían que trabajar y si hace falta cambiarlos o si sirven tal cual.

Bloque 4: alcance completo y extras

  • ¿Qué incluye exactamente el precio? Depósito de ACS, depósito de inercia, material hidráulico (válvulas, purgadores, vaso de expansión), material eléctrico, soportes antivibración, aislamiento de tuberías.
  • ¿Incluye la retirada de la caldera antigua? Y el desmontaje, transporte y baja del contrato de gas si aplica.
  • ¿Qué queda fuera del presupuesto y podría facturarse aparte? Es la pregunta más reveladora: obliga al instalador a destapar posibles extras (adaptación eléctrica, obra civil, cambio de radiadores) antes de firmar.

Bloque 5: puesta en marcha y garantía

  • ¿Incluye la puesta en marcha oficial del fabricante? Punto crítico. Algunas marcas (Panasonic, Daikin) la incluyen; otras (Saunier Duval) no. Y es fundamental: la correcta puesta en marcha controlada por el fabricante afecta a la garantía y genera un informe que confirma si la instalación es correcta.
  • Exige que la puesta en marcha figure por escrito en el presupuesto, con el compromiso de que, si el control detecta deficiencias, el instalador las subsanará antes del pago final.
  • ¿Qué garantía real ofrecéis? Garantía del fabricante y de la instalación por separado, alcance (compresor, intercambiadores, mano de obra) y opción de ampliarla.
  • ¿Cómo es el servicio postventa? Contratos de mantenimiento, tiempos de respuesta y cobertura de piezas. Muchas empresas ofrecen precios muy bajos, quiebran y desaparecen: a veces vale la pena pagar algo más por un buen SAT.

Cómo comparar dos presupuestos sin equivocarte

La clave: iguala primero el alcance, después compara precios. Dos presupuestos con importes distintos suelen describir proyectos distintos. Si uno incluye refrigeración, cambio de radiadores o adaptación eléctrica y el otro no, sus totales no son comparables. Marca esas diferencias antes de nada.

Un presupuesto serio debe dejar rastro del criterio técnico: identificar la demanda considerada, las condiciones de diseño, la temperatura prevista de los emisores y el motivo de la potencia seleccionada. Y debe describir el proyecto terminado completo (unidad exterior, módulo hidráulico, depósitos, bombas, válvulas, control, protecciones, desagües, aislamiento), no solo la bomba de calor.

Consejos prácticos de contratación

Estos consejos, recogidos de la experiencia real de usuarios que ya han pasado por el proceso:

  • Si el instalador te dice que sí a todo lo que le pides, mala señal. Un buen técnico te explica cómo lo va a hacer, con lenguaje claro, y te lo repite si se lo pides.
  • Todo por transferencia, nada de dinero negro.
  • No desembolses más del 60% antes de terminar la obra.
  • Pon fecha de finalización por escrito.
  • Vincula el pago final a la puesta en marcha correcta y la subsanación de deficiencias.
  • Estas condiciones no son abusivas para un buen instalador. Si te marean mucho con alguna, desconfía.

Señales de que un presupuesto está incompleto

  • Cabe todo en una página con una sola cifra global sin desglose.
  • No aparece el modelo exacto ni la potencia del equipo.
  • No menciona el SCOP ni las condiciones de ensayo.
  • No dice nada de garantías ni de puesta en marcha.
  • Aparece «obra civil no incluida» en letra pequeña.
  • El precio es sospechosamente bajo respecto al mercado.

Preguntas frecuentes

¿Puedo fiarme de un presupuesto hecho solo por teléfono? Como orientación preliminar, sí; como presupuesto formal para firmar, no. Sin visita técnica o planos detallados es imposible dimensionar correctamente.

¿Cuántos presupuestos debería pedir? Al menos tres, para poder comparar alcance y criterio técnico, no solo precio.

¿El más barato es peor? No necesariamente, pero un precio muy por debajo del mercado casi siempre significa que algo no está incluido o que se ha recortado en dimensionamiento o calidad.

¿Qué es lo más importante que debe figurar por escrito? El modelo exacto del equipo, el alcance completo, la puesta en marcha oficial, las garantías y el compromiso de subsanar deficiencias antes del pago final.

¿Cómo sé si el dimensionamiento es correcto? Pregunta por el cálculo de cargas térmicas y por qué han elegido esa potencia. Si la respuesta es «por los metros cuadrados», falta trabajo técnico.

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