Es la comparativa que más dudas genera de todo el proceso de decisión, y con razón: el gas natural es, con diferencia, el combustible fósil más barato del mercado español, lo que hace que la ventaja de la aerotermia frente a él sea mucho más ajustada que frente a gasóleo o calefacción eléctrica. Aquí no hay una respuesta única y honesta no es «la aerotermia siempre gana», sino «depende de tu caso concreto, y te vamos a mostrar exactamente de qué depende».
En este artículo comparamos ambos sistemas a 15 años vista, con precios reales de energía en 2026, inversión inicial, coste operativo y el contexto normativo europeo que muchos artículos exageran o directamente cuentan mal.
Cómo funciona cada sistema (repaso rápido)
Caldera de gas natural: quema combustible para calentar agua que alimenta radiadores y ACS. Las calderas de condensación modernas alcanzan una eficiencia del 90-98% en condiciones favorables: por cada kWh de gas que pagas, recibes aproximadamente 0,9-0,95 kWh de calor útil.
Aerotermia: no quema nada, mueve calor del aire exterior mediante una bomba de calor. Por cada kWh eléctrico que consume, entrega entre 3 y 5 kWh de calor (ese ratio es el COP/SCOP). Un único equipo puede dar además refrigeración en verano, algo que ninguna caldera de gas ofrece.
Esta diferencia de eficiencia —el gas «transforma» energía, la aerotermia la «multiplica»— es la base de toda la comparativa económica que viene a continuación.
Precios de la energía en 2026: el dato que decide todo
Para que la comparativa sea real y no teórica, necesitas los precios actuales de ambas energías.
Gas natural (tarifa regulada TUR, sin impuestos, 3T 2026):
| Peaje | Consumo anual | Término fijo | Término variable |
|---|---|---|---|
| TUR.1 | Hasta 5.000 kWh/año | 3,93 €/mes | ~0,0433 €/kWh |
| TUR.2 | 5.000-15.000 kWh/año | 8,11 €/mes | ~0,0412 €/kWh |
| TUR.3 | 15.000-50.000 kWh/año | 18,82 €/mes | ~0,0378 €/kWh |
En el mercado libre de gas, la media observada ronda los 0,08 €/kWh, casi el doble que la tarifa regulada.
Electricidad (PVPC, promedio anual 2026): en torno a 0,113-0,131 €/kWh de media, con fuerte variabilidad horaria (entre 0,027 €/kWh en horas valle y más de 0,21 €/kWh en horas punta).
Este es el dato clave que explica por qué la aerotermia no siempre «gana claramente» frente al gas natural: el kWh eléctrico cuesta entre 2,5 y 3 veces más que el kWh de gas en tarifa regulada, y esa brecha de precio absorbe buena parte de la ventaja de eficiencia (COP 3-5) de la bomba de calor. Contra el gasóleo o la electricidad resistiva, en cambio, la ventaja de la aerotermia es aplastante desde el primer año.
Comparativa de inversión y coste operativo
| Concepto | Caldera de gas (condensación) | Aerotermia |
|---|---|---|
| Inversión inicial (equipo + instalación) | 2.000 € – 4.500 € | 8.000 € – 15.000 € |
| Coste anual calefacción + ACS (vivienda media) | 1.200 € – 2.500 € | 500 € – 1.100 € |
| Mantenimiento anual | 100 € – 150 € (revisión obligatoria) | 100 € – 200 € |
| Refrigeración incluida | No | Sí (bomba reversible) |
| Vida útil media | 12-15 años | 15-20 años |
| Ayudas disponibles 2026 | Ninguna (fin de subvenciones desde 2025) | Next Generation + IRPF + IBI + CAE |
| Dependencia de combustible fósil | Sí | No (eléctrica, compatible con solar) |
El factor que más mueve la amortización: qué sistema sustituyes y el nivel de aislamiento
Aquí está el matiz más importante de todo el artículo, y el que la mayoría de comparativas genéricas no explican bien: la amortización frente a gas natural varía muchísimo según si tu caldera es nueva o vieja, y según qué emisores tengas.
Escenario 1: obra nueva con suelo radiante
En una vivienda nueva con suelo radiante, la diferencia de inversión entre gas natural y aerotermia es de unos 5.000-7.000 €. Con un ahorro anual de 200-300 € en energía (más el ahorro de no tener que instalar aire acondicionado por separado), la amortización se sitúa en 8-12 años. Con subvenciones aplicadas, puede reducirse a 5-8 años.
Escenario 2: sustitución de caldera vieja con radiadores convencionales
Si tu caldera de gas tiene más de 15 años y necesitas cambiarla de todas formas, el sobrecoste de elegir aerotermia frente a instalar otra caldera de condensación es de unos 6.000-10.000 €. Con radiadores convencionales (que trabajan a mayor temperatura, penalizando el rendimiento de la bomba de calor), el ahorro anual puede ser de solo 150-250 €, alargando la amortización a 12-18 años.
Escenario 3: caldera de gas natural reciente y buen aislamiento
Este es el caso donde la aerotermia tarda más en compensar: si ya tienes una caldera de condensación relativamente nueva y tu vivienda está bien aislada, el diferencial de coste operativo frente al gas es pequeño, y la amortización puede extenderse entre 10 y 15 años, en el límite superior de lo razonable para una decisión puramente económica.
Amortización a 15 años: la tabla resumen
| Situación de partida | Amortización estimada | ¿Compensa a 15 años? |
|---|---|---|
| Caldera de gasóleo o eléctrica resistiva | 4-8 años | Sí, claramente |
| Caldera de gas natural antigua (+15 años) con emisores de baja temperatura | 8-12 años | Sí |
| Caldera de gas natural antigua con radiadores convencionales | 12-18 años | Ajustado, depende de subvenciones |
| Caldera de gas natural reciente y buen aislamiento | 10-15 años | En el límite, valorar caso a caso |
Un ejemplo concreto con cifras reales de mercado, para un piso de 100 m² en Madrid con demanda de 10.000 kWh térmicos/año: la inversión total en aerotermia (equipo + instalación) es de 7.500 €-15.000 € frente a 1.900 €-3.300 € del gas, pero el coste anual combinado de calefacción y ACS baja de 620-830 € (gas) a 430-620 € (aerotermia).
Lo que el gas natural sigue haciendo mejor (seamos honestos)
Para que esta comparativa sea creíble, hay que reconocer también las ventajas reales del gas natural que algunas webs de aerotermia minimizan:
- Calor más homogéneo y estable con radiadores convencionales: la caldera de gas mantiene temperaturas de impulsión altas (70-80°C) sin penalización de rendimiento, algo que la aerotermia solo consigue igualar con equipos de alta temperatura específicos (ver nuestra comparativa de marcas).
- Precio de la energía más bajo y estable que la electricidad en tarifa regulada, lo que reduce el riesgo de sorpresas en la factura mensual.
- Inversión inicial mucho menor, lo que la hace más accesible si el presupuesto es la restricción principal a corto plazo.
- Red de instaladores y ofertas más amplia y madura, al ser el sistema mayoritario en España (presente en torno al 37% de los hogares).
El contexto normativo: lo que de verdad va a pasar con las calderas de gas
Aquí conviene corregir una idea muy extendida y, en parte, exagerada: no es cierto que las calderas de gas vayan a prohibirse de forma inminente y radical. La situación real en 2026, tras un giro reciente de la Comisión Europea, es más matizada:
- Desde 2025: fin de subvenciones para nuevas calderas de gas, gasóleo o carbón. En España, las ayudas públicas (IRPF, IBI, CAE) ya solo aplican a sistemas renovables como la aerotermia.
- La prohibición de venta prevista inicialmente para 2029 ha sido revisada por la Comisión Europea a finales de 2025: tras un proceso de consulta pública, se han relajado los límites de eficiencia del Reglamento Ecodesign, permitiendo que tanto calderas de condensación como algunos modelos tradicionales sigan comercializándose más allá de 2029.
- El objetivo de fondo no ha cambiado: la Directiva de Eficiencia Energética de Edificios (EPBD) mantiene el objetivo de eliminar los combustibles fósiles de la calefacción hacia 2040, aunque el calendario de prohibiciones concretas se ha suavizado y pospuesto respecto a las primeras propuestas.
- Si tu caldera actual funciona bien y tiene menos de 10 años, nadie te obliga a cambiarla. La normativa orienta la sustitución hacia sistemas renovables cuando la caldera llegue al final de su vida útil, no de forma inmediata y forzosa.
Conclusión práctica de este apartado: no bases tu decisión en el miedo a una prohibición inminente que, de momento, no existe tal como se contaba hace un año. Basa tu decisión en los números de amortización de tu caso concreto.
¿Cuándo SÍ compensa cambiar de gas a aerotermia?
- Tu caldera de gas tiene más de 12-15 años y necesitas sustituirla de todas formas (el coste de «no elegir aerotermia» se reduce, porque ya ibas a gastar en una caldera nueva).
- Tienes o vas a instalar suelo radiante o radiadores de baja temperatura.
- Quieres también refrigeración en verano y valoras cubrir esa necesidad con un único equipo.
- Puedes combinar la instalación con placas fotovoltaicas, lo que reduce drásticamente el coste real del kWh eléctrico que consume la bomba de calor.
- Vas a aprovechar subvenciones autonómicas y deducción IRPF (ver nuestra guía completa de ayudas 2026).
¿Cuándo NO compensa todavía (o conviene esperar)?
- Tu caldera de gas es reciente (menos de 8-10 años) y funciona bien.
- Tu vivienda tiene radiadores convencionales de alta temperatura y no estás dispuesto a asumir el coste de cambiarlos o de instalar un equipo de alta temperatura.
- Tu presupuesto disponible es muy ajustado y no puedes acceder a financiación ni subvenciones en el corto plazo.