Hay una pregunta que ya casi no tiene sentido hacerse cuando construyes una casa desde cero:«¿pongo caldera de gas o aerotermia?». La respuesta la ha dado, en la práctica, la propia normativa. Desde que en 2021 entró en vigor la exigencia de que todo edificio nuevo sea de consumo casi nulo, la aerotermia se ha convertido en el estándar de la obra nueva en España. Pero «que sea el estándar» no significa «que dé igual cómo se haga». En obra nueva tienes una ventaja irrepetible —diseñar el sistema antes de levantar un tabique— y conviene aprovecharla bien.
Este artículo separa dos cosas que muchas veces se mezclan: lo que la ley te obliga a cumplir y lo que te conviene hacer aunque nadie te lo exija.
Por qué la obra nueva «empuja» hacia la aerotermia
El marco es el Código Técnico de la Edificación (CTE) y, dentro de él, el Documento Básico DB-HE (Ahorro de Energía), que persigue reducir al mínimo el consumo de energía primaria de los edificios en el camino hacia la neutralidad en carbono en 2050.
La clave está en que el DB-HE reconoce la aerotermia como fuente de energía renovable, siempre que cumpla un rendimiento mínimo. Y ese detalle lo cambia todo: como una bomba de calor genera entre 3 y 5 kWh útiles por cada kWh eléctrico consumido, reduce drásticamente el consumo de energía primaria del edificio y facilita muchísimo cumplir la normativa frente a una caldera de combustión.
Las tres secciones del CTE que te afectan
No hace falta que seas técnico, pero sí que sepas qué te van a exigir. Estas son las secciones del DB-HE relevantes:
HE0 – Limitación del consumo energético. Es la que define el edificio de consumo casi nulo, obligatorio en toda obra nueva desde 2021. Limita el consumo total de energía primaria y obliga a cubrir parte con renovables. Aquí es donde la aerotermia «suma puntos».
HE1 – Control de la demanda energética. Marca los límites de demanda de calefacción y refrigeración según tu zona climática. Para vivienda, la demanda de calefacción va desde 10 kWh/m²·año en la zona A (más cálida) hasta 40 kWh/m²·año en la zona E (más fría). Se controla a través de la envolvente térmica: aislamiento, transmitancia de muros y ventanas, control solar y permeabilidad al aire.
HE4 – Contribución mínima de renovables para el ACS. Exige cubrir con energía renovable una parte de la demanda de agua caliente sanitaria, requisito que la aerotermia satisface por su propia naturaleza.
A esto se añade el RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios), que regula el diseño, la ejecución, el mantenimiento y la puesta en marcha de la instalación térmica. Los tres documentos —CTE, DB-HE y RITE— se actualizan de forma coordinada, y conviene saber que el CTE afronta en 2026 una de sus revisiones más profundas en climatización residencial, con exigencias más estrictas de consumo y emisiones por la transposición de la directiva europea EPBD.
Tu gran ventaja: el orden es el correcto
Aquí está la diferencia esencial entre obra nueva y reforma. En una reforma, la casa ya existe y adaptas la aerotermia a lo que hay. En obra nueva diseñas el sistema y la envolvente a la vez, y ese orden es oro.
La lógica del DB-HE lo deja claro: primero se limita la demanda (HE1) y luego se cubre con el sistema (HE0). Traducido a tu proyecto: cuanto mejor aísles, menos potencia necesitarás, más pequeña y barata será la bomba de calor y menos consumirás durante 25 años. Invertir en aislamiento, buenas ventanas y eliminación de puentes térmicos no es un gasto paralelo, es lo que hace que tu aerotermia sea diminuta y eficiente. Es el único momento en que puedes hacerlo sin obras posteriores.
La recomendación estrella: suelo radiante
Si hay una decisión que define el éxito de una aerotermia en obra nueva, es el emisor. Y la respuesta casi unánime es suelo radiante.
El motivo es puramente físico. El suelo radiante funciona con agua a 35–45 °C, mientras que un radiador convencional necesita agua a 60–80 °C. Y la aerotermia rinde al máximo precisamente cuando trabaja a baja temperatura: en ese rango, equipos actuales como Daikin Altherma 3, Mitsubishi Ecodan o Panasonic Aquarea alcanzan SCOP de 4,5 a 5 (4,5–5 kWh de calor por kWh eléctrico), frente al 2,5–3 al que caen si tienen que alimentar radiadores.
Las ventajas medibles de la combinación:
- Consumo eléctrico un 25–40 % inferior al de la aerotermia con radiadores convencionales.
- Confort uniforme, sin corrientes de aire ni zonas frías, con el calor ascendiendo homogéneamente desde el suelo.
- Frío en verano: haciendo circular agua a 15–18 °C por el mismo circuito, refresca sin aire acondicionado.
En obra nueva el suelo radiante se instala embebido en el mortero antes del pavimento, así que es el escenario donde sale más barato y sencillo. Ronda los 80–130 €/m² puestos en obra, incluyendo aislamiento, tubería PEX-A, mortero autonivelante y la propia bomba de calor con depósito de inercia.
Recomendaciones de diseño que marcan la diferencia
Más allá de lo obligatorio, estos son los puntos donde se juega la calidad de la instalación:
Dimensiona por demanda real, no «por si acaso». El sobredimensionamiento provoca ciclos cortos que desgastan el compresor y disparan el consumo. El cálculo debe hacerse según la demanda térmica del DB-HE1 y el SCOP requerido, no a ojo.
Reserva bien la ubicación de la unidad exterior. Estúdiala en proyecto considerando ruidos, distancias mínimas y flujo de aire libre. Es mucho más fácil resolverlo sobre plano que después.
Prevé la fotovoltaica desde el principio. Aunque no la instales ahora, deja el tejado orientado y el cableado previsto. La combinación aerotermia + placas es la que más reduce la factura, y en obra nueva prepararla cuesta una fracción de lo que costará después.
Cuida el ACS con acumulador estratificado y valora el depósito de inercia según los emisores, para estabilidad y eficiencia.
Exige la puesta en marcha completa: carga de refrigerante, pruebas de estanqueidad, programación de curvas climáticas con sonda exterior y verificación de rendimientos SCOP/COP. Es lo que separa una instalación que funciona de una que da problemas el primer invierno.
Costes y plazos orientativos
Para situarte en obra nueva:
| Configuración | Vivienda | Coste orientativo |
|---|---|---|
| Aerotermia + suelo radiante | 120–150 m² | 14.000–18.000 € |
| Aerotermia integral | 180–250 m² | 20.000–28.000 € |
En cuanto a plazos, una vivienda con suelo radiante suele llevar entre 7 y 12 días de instalación específica de la aerotermia. Y no olvides los incentivos vigentes: subvenciones de hasta 3.000 € y deducciones en el IRPF por eficiencia energética prorrogadas hasta finales de 2026.
