Si has estado buscando cambiar tu caldera de gas o gasóleo, seguramente te has topado una y otra vez con la misma palabra: aerotermia. Y también con la misma promesa: calentar tu casa, refrigerarla en verano y tener agua caliente todo el año, gastando mucha menos energía. Suena casi demasiado bien. La buena noticia es que el principio físico detrás de la aerotermia es real, está muy probado (se usa en frigoríficos y aires acondicionados desde hace décadas) y no tiene truco.
En esta guía vas a entender exactamente qué es la aerotermia, cómo funciona su ciclo termodinámico paso a paso, qué diferencia hay entre los distintos tipos de equipos y qué significan las siglas COP y SCOP que verás en cualquier ficha técnica. Sin tecnicismos innecesarios, pero con el rigor suficiente para que tomes una decisión informada.
¿Qué es la aerotermia?
La aerotermia es una tecnología que capta la energía térmica contenida en el aire exterior y la transfiere al interior de la vivienda para producir calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria (ACS) con un único equipo: la bomba de calor aerotérmica.
La propia normativa europea (Directiva 2009/28/CE) define la energía aerotérmica como la energía almacenada en forma de calor en el aire ambiente. Esto es clave para entender el concepto: incluso el aire frío contiene energía térmica aprovechable. Un equipo de aerotermia puede seguir extrayendo calor del aire exterior con temperaturas de hasta -15°C o -20°C, dependiendo del modelo.
La analogía más útil para entenderlo es pensar en un frigorífico, pero al revés. Un frigorífico extrae el calor del interior (por eso se enfría) y lo expulsa por la parte trasera (por eso notas que esa zona está caliente). La aerotermia hace exactamente lo mismo, pero extrae el calor del aire exterior y lo «vuelca» dentro de tu casa. En verano, el proceso puede invertirse para hacer justo lo contrario: sacar el calor de dentro de la vivienda y expulsarlo fuera, funcionando como aire acondicionado.
Cómo funciona la aerotermia: el ciclo termodinámico explicado
El corazón de cualquier sistema de aerotermia es la bomba de calor, una máquina que no genera calor por combustión (como una caldera) ni lo produce directamente por efecto Joule (como una resistencia eléctrica), sino que lo mueve de un lugar a otro usando un gas refrigerante que cambia constantemente de estado. Ese cambio de estado —de líquido a gas y de gas a líquido— es lo que hace posible «capturar» energía del aire exterior, aunque haga frío.
El proceso se repite en un circuito cerrado de cuatro fases:
Fase 1: Evaporación
El aire exterior pasa a través de la unidad exterior, donde se encuentra el evaporador. Dentro de este intercambiador circula el refrigerante en estado líquido y a muy baja temperatura. Al entrar en contacto con el aire exterior —que siempre está más caliente que el refrigerante, incluso en pleno invierno—, el líquido absorbe esa energía y se evapora, pasando a estado gaseoso.
Fase 2: Compresión
El gas refrigerante, ahora en estado gaseoso pero todavía a baja temperatura, entra en el compresor. Aquí es donde se invierte la única electricidad que consume realmente el sistema: el compresor eleva la presión del gas, y como consecuencia física directa, también eleva su temperatura de forma considerable. Este es el «empuje» que hace que el sistema sea capaz de calentar tu vivienda incluso partiendo de aire frío del exterior.
Fase 3: Condensación
El gas, ahora caliente y a alta presión, llega al condensador, el intercambiador que está en contacto con el circuito de agua de tu vivienda (radiadores, suelo radiante o fancoils). Allí cede su calor al agua, que es la que finalmente climatiza tu casa. Al perder esa energía, el refrigerante se enfría y vuelve a condensarse, pasando de nuevo a estado líquido.
Fase 4: Expansión
El líquido, todavía a alta presión, atraviesa una válvula de expansión que reduce bruscamente esa presión. Este cambio hace que el líquido se enfríe drásticamente, dejándolo listo para volver a entrar en el evaporador y repetir el ciclo desde el principio.
En verano, una válvula de 4 vías puede invertir completamente este recorrido: el sistema extrae el calor del interior de la vivienda y lo expulsa al exterior, produciendo agua fría en lugar de caliente para refrigerar la casa.
Componentes principales de un equipo de aerotermia
Más allá del ciclo termodinámico, una instalación completa de aerotermia suele incluir:
- Unidad exterior: contiene el compresor, el evaporador y el ventilador que fuerza el paso del aire.
- Unidad interior o hidrokit: gestiona el intercambio de calor con el circuito de agua de la vivienda (en sistemas bibloc; en los monobloc, todo el circuito de refrigerante queda en la unidad exterior y solo circula agua hacia el interior).
- Depósito de inercia: acumula agua climatizada para estabilizar el sistema y reducir los arranques y paradas del compresor.
- Depósito de ACS: almacena el agua caliente sanitaria para consumo doméstico.
- Emisores de calor: suelo radiante, radiadores de baja temperatura o fancoils, según el tipo de instalación.
Tipos de aerotermia: aire-aire vs. aire-agua
Es habitual confundir ambos sistemas, pero comparten exactamente la misma tecnología de base (el ciclo de compresión que acabas de ver); lo que cambia es a qué medio transfieren el calor:
| Característica | Aerotermia aire-aire | Aerotermia aire-agua |
|---|---|---|
| Qué es | El clásico split de aire acondicionado reversible | Sistema conectado a un circuito de agua (radiadores, suelo radiante) |
| Qué ofrece | Calefacción y refrigeración del aire ambiente | Calefacción, refrigeración y ACS |
| Instalación típica | Viviendas sin sistema de agua previo, reformas puntuales | Sustitución de caldera, obra nueva, rehabilitación integral |
| Inversión típica | Más económica | Mayor, pero cubre más necesidades con un solo equipo |
Cuando en el sector se habla de «aerotermia» a secas, casi siempre se refiere al sistema aire-agua, que es el que sustituye a calderas de gas o gasóleo y el protagonista de esta guía.
COP y SCOP: cómo se mide realmente la eficiencia
Estas dos siglas aparecerán en cualquier ficha técnica que consultes, y entenderlas es fundamental para comparar equipos con criterio.
COP (Coefficient of Performance) mide el rendimiento del equipo en un punto de funcionamiento concreto y en condiciones de laboratorio: temperatura exterior fija, temperatura de impulsión fija. Si un equipo tiene COP = 4, significa que por cada 1 kWh de electricidad que consume el compresor, entrega 4 kWh de calor a tu vivienda. Ese «extra» de 3 kWh es energía gratuita que el equipo ha capturado del aire.
SCOP (Seasonal Coefficient of Performance) va un paso más allá: mide el rendimiento medio a lo largo de toda una temporada de calefacción, incluyendo días fríos, días templados, arranques, paradas y ciclos de desescarche. Por eso el SCOP es el dato que de verdad debes mirar para estimar tu ahorro real, y no el COP de la ficha comercial, que suele representar el mejor escenario posible.
| Indicador | Qué mide | Condiciones | Utilidad práctica |
|---|---|---|---|
| COP | Rendimiento puntual | Laboratorio, fijas | Comparar equipos de forma teórica |
| SCOP | Rendimiento estacional | Reales, variables | Estimar el ahorro y consumo real anual |
Un SCOP de 4 o superior se considera un valor sólido para clima español; equipos de gama alta en climas suaves pueden superar el SCOP de 5.
¿Para qué sirve realmente la aerotermia?
Un único equipo de aerotermia aire-agua puede cubrir tres necesidades de la vivienda:
- Calefacción en invierno: mediante suelo radiante, radiadores de baja temperatura o fancoils.
- Refrigeración en verano: si el equipo es reversible, usando suelo refrescante o fancoils (los radiadores tradicionales no sirven para refrigerar).
- Agua caliente sanitaria (ACS): todo el año, mediante un depósito acumulador conectado al sistema.
Esta polivalencia es una de las grandes ventajas frente a sistemas tradicionales, que suelen necesitar un equipo distinto para cada función.
Qué refrigerante usa la aerotermia: R32 y R290
El refrigerante es el gas que circula por el circuito y hace posible todo el ciclo que hemos explicado. Aquí hay un cambio normativo relevante que debes conocer si estás valorando comprar un equipo en 2026:
- R32: ha sido el estándar del mercado desde 2015, con un GWP (potencial de calentamiento atmosférico) de 675 —mucho menor que el antiguo R410A (2.088)—, pero sigue siendo un gas fluorado sujeto a restricciones crecientes.
- R290 (propano): refrigerante natural con un GWP de apenas 3, prácticamente sin impacto climático. El Reglamento (UE) 2024/573 de gases fluorados ha acelerado su adopción, y desde el 1 de enero de 2026 los nuevos equipos autónomos deben utilizar refrigerantes con GWP inferior a 150, lo que deja fuera de juego a los gases fluorados tradicionales en buena parte de las nuevas instalaciones.
En la práctica, esto significa que los equipos con R290 son hoy la opción con mejor proyección normativa a medio plazo, aunque el R32 sigue siendo perfectamente legal e instalable en 2026 para la mayoría de aplicaciones residenciales.
Ventajas e inconvenientes de la aerotermia
Ventajas:
- Rendimientos de 3 a 5 kWh térmicos por cada kWh eléctrico consumido, muy por encima de una caldera de gas o una resistencia eléctrica.
- Tres servicios (calefacción, refrigeración y ACS) con un único equipo.
- No requiere combustión: sin riesgo de fugas de gas ni necesidad de chimenea o salida de humos.
- Vida útil larga, en torno a 20-25 años con mantenimiento adecuado.
- Compatible con autoconsumo fotovoltaico, lo que puede reducir aún más el coste operativo.
Inconvenientes:
- Inversión inicial considerablemente más alta que una caldera convencional.
- El rendimiento cae en climas muy fríos si el equipo no está bien dimensionado para esas temperaturas.
- Requiere espacio exterior para la unidad, algo que puede ser una limitación en pisos sin terraza o balcón.
- El ruido de la unidad exterior, aunque bajo en equipos modernos, es un factor a valorar en instalaciones muy próximas a ventanas de dormitorios o de vecinos.
¿Funciona la aerotermia en climas fríos?
Sí, siempre que el equipo esté correctamente dimensionado. Los refrigerantes modernos como el R32 o el R290 hierven a temperaturas extremadamente bajas, lo que permite seguir extrayendo energía del aire incluso a -15°C o -20°C. La clave no es «si funciona» sino elegir un modelo pensado para climas fríos (con tecnología de inyección de vapor o similar) si vives en una zona de inviernos duros, en lugar de un equipo estándar pensado para climas templados.
Preguntas frecuentes sobre la aerotermia
¿La aerotermia consume mucha electricidad? El compresor es el único componente que consume electricidad de forma directa, pero representa aproximadamente una cuarta parte de la energía total que el sistema entrega. El resto es energía renovable capturada del aire.
¿Qué pasa si el equipo se congela o hace escarcha en invierno? Es un proceso normal. Los equipos incorporan un ciclo de desescarche automático que invierte brevemente el funcionamiento para derretir el hielo acumulado en el evaporador, sin que el usuario tenga que intervenir.
¿Se puede instalar aerotermia sin cambiar los radiadores? En muchos casos sí, aunque con matices importantes sobre temperatura de impulsión y dimensionamiento que conviene revisar caso por caso.
¿El gas refrigerante se gasta con el tiempo? No. Es un circuito cerrado. Si detectas una pérdida de rendimiento por falta de gas, significa que existe una fuga que debe repararla un técnico certificado.
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Ahora que entiendes los fundamentos, los siguientes pasos lógicos en tu investigación son conocer el precio real de instalación según tu tipo de vivienda, comparar las # y revisar las # antes de pedir presupuesto.