Cuánto Cuesta Sustituir una Caldera de Gas por Aerotermia

Cambiar la caldera de gas por aerotermia no es «sustituir un aparato por otro». Es cambiar de forma de calentar. Y esa diferencia lo condiciona todo, empezando por el precio: dos presupuestos para viviendas aparentemente parecidas pueden diferir en varios miles de euros según lo que haya que tocar en tu instalación.

La buena noticia es que, de todos los cambios de sistema de calefacción posibles, este es de los más viables técnicamente: gran parte de las viviendas españolas con caldera de gas tienen radiadores que, con la solución adecuada, son compatibles con aerotermia sin necesidad de romper suelos ni cambiar toda la instalación. En esta guía te damos los rangos de precio reales por escenario, el proceso paso a paso, el ahorro que puedes esperar y las condiciones en las que de verdad compensa.

Cuánto cuesta: los cuatro escenarios reales

Aquí está lo que has venido a buscar. El precio depende sobre todo de cuánto haya que adaptar tu instalación existente. Estos son los rangos de mercado en 2026:

EscenarioQué incluyeRango habitual
Sustitución «directa»Bomba de calor + depósito ACS + adaptación hidráulica + retirada de caldera + puesta en marcha, manteniendo radiadores6.800 € – 12.000 €
Sustitución con mejoras hidráulicasLo anterior + limpieza de circuito, filtro magnético, válvulas, equilibrado8.800 € – 14.500 €
Reforma para baja temperaturaCambio parcial de radiadores, fancoils o suelo radiante por zonas11.800 € – 19.000 € (o más)
Con refrigeración (frío en verano)Sistema para frío (fancoils, suelo refrescante), desagües, control13.800 € – 24.500 €

Otras fuentes del sector sitúan el rango general en 8.500 € a 19.000 € (sin IVA) cuando se mantienen los radiadores y no hay grandes modificaciones, lo que coincide con los dos primeros escenarios de la tabla.

La clave del precio: ¿se mantienen tus radiadores?

Aquí está el factor que más mueve el presupuesto, y también la mejor noticia para quien viene de gas. La mayoría de viviendas con caldera de gas tienen radiadores convencionales dimensionados para 70-75°C, que son perfectamente compatibles con la aerotermia de alta temperatura moderna.

Esto permite ejecutar el proyecto sin tocar la instalación interior: no se cambian radiadores, no se rompen suelos, no se hacen pasos de pared adicionales. Solo se sustituye el generador de calor en su ubicación actual y se añade la unidad exterior de aerotermia en fachada o terraza. El circuito hidráulico se mantiene: solo se purga, se añaden válvulas de corte y, si hace falta, un vaso de expansión suplementario.

Los equipos de alta temperatura habituales para este cambio son la Daikin Altherma 3 H HT, la Vaillant aroTHERM plus R-290, la Mitsubishi Zubadan, la Junkers Compress o la De Dietrich Strateo, todas capaces de impulsar agua a 65-80°C sin resistencia auxiliar.

El matiz importante: mantener los radiadores es lo más rápido y económico, pero implica trabajar a alta temperatura, con un SCOP de 3,2-3,8 (frente al 4,5 del suelo radiante). Sigue ahorrando mucho frente al gas, pero no es el máximo rendimiento posible. Si tus radiadores están sobredimensionados o tu vivienda está bien aislada, el resultado será mejor.

El proceso paso a paso

Una sustitución bien hecha sigue este guion:

  1. Visita técnica y estudio de carga térmica. Un instalador autorizado calcula la demanda real de la vivienda, evalúa el circuito hidráulico existente y comprueba a qué temperatura tendrían que trabajar tus radiadores. Es el paso que decide todo lo demás.
  2. Decisión clave: 100% aerotermia o sistema híbrido. Puedes sustituir por completo la caldera, o mantenerla como apoyo en un sistema híbrido (la aerotermia trabaja en su zona óptima y la caldera solo entra en olas de frío extremo).
  3. Elección del equipo (estándar o alta temperatura según el punto 1) y del depósito de ACS.
  4. Desinstalación segura de la caldera antigua y adaptación del circuito hidráulico (purga, válvulas, vaso de expansión).
  5. Instalación de la unidad exterior en fachada o terraza, con soportes antivibración.
  6. Puesta en marcha por SAT oficial y ajuste fino de la curva climática.
  7. Trámite de baja del contrato de gas si procede.

El plazo típico es de 3-5 días de obra física si se mantienen los radiadores; si se pasa a suelo radiante, hay que sumar 1-2 semanas más por planta de obra civil.

Cuánto vas a ahorrar

Con un COP cercano a 4, la aerotermia entrega unos 4 kWh de calor por cada kWh eléctrico consumido, mientras que la caldera de gas más eficiente ronda un rendimiento del 107-110%. A igualdad de demanda, la aerotermia consume un 65-75% menos de energía primaria que la caldera de gas.

En términos de factura, para una vivienda unifamiliar de unos 120 m²:

SistemaGasto medio anual estimado
Caldera de gasóleo antigua1.800 € – 2.200 €
Caldera de gas tradicional1.200 € – 1.400 €
Aerotermia500 € – 700 €

Frente al gas natural, el ahorro se sitúa habitualmente entre 700 € y 1.500 €/año. Un matiz honesto: el ahorro es mucho más claro frente al gasóleo que frente al gas natural, porque el gas es el combustible fósil más barato del mercado.

Ventajas adicionales que no aparecen en la factura de energía: eliminas la inspección obligatoria del gas, la cuota fija mensual del contrato de gas, y el riesgo (bajo pero real) de fugas o intoxicación por monóxido.

En cuánto tiempo se amortiza

La amortización orientativa: una inversión neta de unos 12.000 € puede recuperarse en 8-9 años con ahorros de 1.300 € a 1.550 €/año frente al gas. Con subvenciones aplicadas, el plazo se acorta notablemente. Frente al gasóleo, la amortización es mucho más rápida (4-6 años), por el mayor diferencial de coste.

Cuándo SÍ compensa y cuándo NO

Siendo honestos, no compensa igual en todos los casos:

Compensa más cuando:

  • La caldera es antigua y ya ibas a cambiarla de todas formas.
  • El consumo anual es elevado.
  • Los radiadores son compatibles (sobredimensionados o de buena superficie).
  • Vienes de gasóleo (no de gas natural).
  • Puedes combinar la aerotermia con fotovoltaica.

Compensa menos cuando:

  • Tienes gas natural con bajo consumo y una caldera reciente.
  • La vivienda tiene mal aislamiento y pérdidas térmicas altas.
  • Los radiadores son pequeños y necesitarían alta temperatura constante.
  • No hay espacio exterior viable para la unidad, o hay limitaciones severas de ruido.

Las subvenciones que reducen el coste

La sustitución de una caldera de combustible fósil es precisamente el caso mejor tratado por las ayudas. Las subvenciones para sustitución fósil son de las más altas del plan estatal, y combinando ayuda autonómica, deducción IRPF y CAE se puede cubrir hasta el 65% del coste subvencionable. Combinando ayudas estatales y autonómicas, en algunos casos se superan los 20.000 € por vivienda en rehabilitaciones profundas.

Recuerda además que, desde 2025, ya no existen subvenciones para instalar nuevas calderas de combustibles fósiles, por lo que si tu caldera llega al final de su vida útil, reemplazarla por otra de gas ya no tiene incentivo público. (Consulta el detalle completo en nuestra guía de subvenciones aerotermia 2026).

El contexto normativo, sin alarmismos

A comienzos de 2026 no existe una prohibición general de las calderas de gas en España, y nadie está obligado a retirar una caldera que funcione. Lo que ha cambiado es que la normativa europea ha eliminado estas tecnologías del listado de soluciones subvencionables desde 2024, y marca 2040 como fecha indicativa para avanzar hacia la eliminación progresiva de las calderas fósiles. En la práctica: si tu caldera funciona bien, no hay prisa; si es antigua y toca cambiarla, tiene poco sentido invertir en otra caldera de gas con fecha de caducidad regulatoria.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que cambiar los radiadores para poner aerotermia? No necesariamente. En muchas viviendas se mantienen usando un equipo de aerotermia de alta temperatura. La visita técnica lo determina calculando a qué temperatura necesitan trabajar tus radiadores.

¿Puedo mantener la caldera de gas como apoyo? Sí, es el sistema híbrido: la aerotermia trabaja la mayor parte del tiempo y la caldera solo entra en olas de frío extremo. Aprovecha la inversión previa y optimiza el coste operativo.

¿Cuánto dura la obra? 3-5 días si se mantienen los radiadores. Si se cambia a suelo radiante, 1-2 semanas más por planta.

¿Merece la pena si tengo gas natural y no gasóleo? El ahorro es menor que frente al gasóleo, y la amortización más larga (8-9 años), pero sigue compensando si la caldera es antigua, aprovechas subvenciones y valoras la refrigeración en verano y la independencia del gas.

¿Qué pasa con el contrato de gas? Al sustituir por completo la caldera, puedes dar de baja el contrato de gas y ahorrarte su cuota fija mensual, además del coste del combustible.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio